La inspección de la vivienda: cómo funciona y por qué es necesaria

Lo crea o no, la inspección de la vivienda no es obligatoria; no obstante, en la actualidad, la mayoría de las personas que compran una vivienda contratan a un inspector de viviendas externo como parte del contrato de compra o, incluso, antes de realizar una oferta. ¿Por qué? Una inspección de calidad puede hacerle ahorrar mucho dinero e incluso, en casos poco frecuentes, salvarle la vida a usted o a un ser querido si la vivienda o uno de los sistemas vitales colapsa.

Si tiene previsto adquirir pronto una casa, sería muy conveniente que contrate a un inspector de viviendas. A continuación, incluimos lo que debe saber antes de contratarlo.

inspección de la vivienda

El propósito de una inspección de una vivienda

Una inspección minuciosa puede ayudarlo a comprender el tipo de vivienda que desea comprar y el nivel de riesgo que podría estar asumiendo al comprarla. Recuerde que hay casas de todo tipo de tamaño, forma y antigüedad. Cada una tiene sus propios retos de mantenimiento y riesgos. ¿La casa perfecta? No, no existe.

Tradicionalmente, las inspecciones de las viviendas no han sido garantía ni pólizas de seguro; no obstante, algunas compañías de inspección ofrecen pólizas de seguro como parte del servicio. Haga su propia investigación para encontrar una póliza que sea adecuada para su caso.

Qué sucede durante una inspección

La inspección de una vivienda es una mirada no destructiva de los sistemas de una construcción. Un inspector de viviendas con experiencia puede evaluar los beneficios y las desventajas del diseño de la vivienda y de los materiales utilizados para la construcción, así como también identificar los puntos de mantenimiento, todo sin ocasionar ningún daño a la casa. A veces, gracias a este proceso, emergen indicios o “señales de alerta” que indican la existencia de un problema subyacente. Podrían ser problemas estructurales o de humedad de cimientos graves... ¿quién sabe? Cuando las señales de alerta empiezan a aflorar, es posible que un inspector de viviendas recomiende la intervención de artillería pesada, es decir, de un especialista que pueda investigar el problema con mayor profundidad.

Encontrar al inspector de viviendas adecuado para usted

Antes de contratar a un inspector de viviendas, visite su sitio web y busque un informe modelo de inspección. La mayoría de los inspectores de calidad evitan los informes con casillas para marcar (esos son principiantes) y, en cambio, ofrecen informes en computadora con fotografías y comentarios narrativos. En términos generales, la calidad de un informe puede decir mucho sobre la calidad del inspector.

Asimismo, busque la cantidad de años que hace que está en el rubro, la experiencia inspeccionando viviendas similares a la que desea comprar, la acreditación por parte de la Sociedad Americana de Inspectores de Viviendas (American Society of Home Inspectors, ASHI) o de otra organización comercial reconocida y las reseñas en línea. Todo esto puede aportarle una perspectiva representativa (todos tenemos malos días) de los servicios que ofrece el inspector en cuestión.

Escuche, agarrado (es broma; sabe que lo queremos): buscar el precio más bajo en la inspección de la vivienda es como comprar el automóvil usado más barato. Se obtiene lo que se paga.

Participar en la inspección de la vivienda

Al entrevistar a un inspector de viviendas, pregúntele al candidato si le agrada la compañía (“¿puedo estar mientras hace el trabajo?”) o si prefiere trabajar solo. No hay una única manera correcta de hacer una inspección, pero si desea acompañar al inspector, asegúrese de seleccionar a un inspector al que no le moleste la compañía.

Un inspector con experiencia tiene un conjunto de procedimientos; es importante respetar el proceso. No desconcentre al inspector de la tarea para señalarle problemas ni realizarle preguntas. Esto puede ser sumamente molesto para el inspector y puede derivar en omisiones. Un enfoque grupal es siempre la mejor opción. Siga al inspector, realice preguntas, tome nota y recuérdele al inspector las cosas que desea observar más adelante durante la inspección: “¿Tiene realmente salida al exterior esa ventilación del baño? Lo voy a corroborar mientras termina con ese panel eléctrico”.

Las inspecciones de viviendas suelen demorar tres horas aproximadamente, según el tamaño y la antigüedad de la casa. Un buen inspector de viviendas se presentará con varias herramientas útiles, por ejemplo, escaleras, linternas, niveles láser, medidores de humedad, detectores de monóxido de carbono e, incluso, cámaras infrarrojas. Si participa de la inspección, vístase acorde a la temperatura y esté preparado para ensuciarse un poco.