¿Debería abstenerse de comprar una vivienda por tener un historial de crédito negativo?

Es la pregunta del millón en materia de inmuebles: “¿Puedo obtener una hipoteca y comprar una vivienda si tengo un historial de crédito lejos de ser perfecto?” La respuesta es sí. No obstante, antes de entusiasmarse demasiado, sepa que es posible que se le presenten retos.

un historial de crédito negativo

La evaluación de su historial de crédito

Al igual que la mayoría de los préstamos que se ofrecen en los Estados Unidos, las hipotecas atraviesan un proceso que se llama evaluación de riesgos. Durante la evaluación de riesgos, se revisará la información consignada en su solicitud y se analizará la calidad de su historial de crédito. La evaluación del historial de crédito se realiza a través de un sistema de puntaje crediticio, por ejemplo, FICO o VantageScore. Si obtiene buenos puntajes, se considera que su riesgo crediticio es bajo, y los términos del préstamo hipotecario que se le concederá serán adecuados. Si obtiene puntajes deficientes, se considera que su riesgo crediticio es alto y no se le otorgará un préstamo.

Las mejores tasas de interés publicadas se otorgan a solicitantes con puntajes crediticios de 760 o más altos. No obstante, los prestamistas hipotecarios publican tasas de interés firmes para los compradores con puntajes inferiores a los 620 puntos. Incluso las personas con puntajes con menos de 620 puntos pueden tener suerte.

Es ahí cuando trabajar con un agente hipotecario rinde sus frutos. Los agentes tienen acceso a innumerables programas de préstamo proporcionados por decenas de prestamistas hipotecarios. Si existe una forma de obtener un crédito, el agente hipotecario la encontrará. Es posible que no le gusten los términos, pero si sus puntajes no son del todo malos, probablemente obtenga financiamiento.

La capacidad de pago

En el caso de las personas cuya evaluación de riesgos arroje señales de alerta, por ejemplo, deudas abultadas y poco efectivo, las opciones son mucho más limitadas. Tiene lo que comúnmente se denomina un problema de “capacidad”. La capacidad es un término de la actividad crediticia que refleja los préstamos que puede costear. En otras palabras, no tiene la capacidad ni los ingresos para realizar con facilidad los pagos mensuales requeridos. Si tiene dicha capacidad o dichos ingresos, está listo para obtener el préstamo. En caso negativo, el prestamista no puede otorgarle un préstamo por el simple hecho de que usted no tiene la capacidad para realizar sus pagos, independientemente de sus puntajes crediticios.

No obstante, no todo está perdido si cambia sus pretensiones. Si quería una cabaña en el área metropolitana de USD 500 000, pero su prestamista le dice: “Es imposible que pueda costearla con la deuda que tiene”, en ese caso, deberá optar por la casa del área metropolitana que necesita ser remodelada y que cuesta USD 375 000.

En verdad, probablemente no deba mirar la opción más costosa. No tiene sentido meterse en un préstamo hipotecario que lo exprima. Es así como el escenario de 2007 se convirtió en el colapso de 2007. Muchas personas obtuvieron hipotecas que no pudieron costear ni refinanciar.

La decisión de poner la compra en espera

¿Debería, siquiera, estar buscando casas si su historial de crédito u otras métricas de evaluación de riesgos no arrojan resultados aceptables? La carga de un préstamo abultado con una tasa de interés alta enseguida comienza a ser un estorbo. Podría estar mucho mejor, en términos económicos, si simplemente deja pasar el tiempo hasta que mejore su historial de crédito, pague sus deudas o ambos casos.

¿Y qué hay de la “casa de sus sueños” que pensó haber encontrado y que perdió por tener puntajes crediticios lejos de ser favorables? No se preocupe. Siempre habrá muchas casas a la venta. Tómese tiempo para obtener más información sobre su vivienda como una inversión económica, en lugar de como una inversión emocional, y recuerde que la vivienda adecuada lo estará esperando cuando se encuentre en una mejor situación.