Invertir en una vivienda: ¿es una jugada inteligente?

La compra de una vivienda debe tener dos propósitos: pasarla bien mientras se vive allí y lograr obtener una pequeña ganancia cuando, en el futuro, se la quiera vender por un precio superior al que se la compró. ¿La bella de sus ganancias? Si logra anotar la jugada perfecta, el 100 % de lo obtenido con la venta quedará fuera del alcance del Servicio de Rentas Internas, que es una manera elegante de decir que la venta estará exenta de impuestos. Si está casado, podrá proteger una parte incluso más grande del dinero caído del cielo de la agencia recaudadora de impuestos.

A medida que avanza la inversión, existe el riesgo de que el valor de la vivienda no se aprecie, o lo que es peor, que se deprecie. Antes de la crisis económica del mercado inmobiliario de 2008, el concepto de depreciación de los valores de las viviendas era prácticamente absurdo. Los valores de las viviendas siempre están en alza, ¿verdad? Esto ya no es más así. Si bien no hay manera de garantizar que su inversión generará importantes ganancias, estos lineamientos generales lo ayudarán a tomar una decisión informada a la hora de comprar una vivienda.

buena inversión

Primero, el análisis entre alquilar y comprar

Comprar una casa no es para todas las personas. Eso está bien. Es tan simple alquilar una vivienda, en especial, cuando no se tienen ganas de pagar impuestos a la propiedad, hipotecas a 30 años, el mantenimiento del jardín y el seguro contra inundación. Pero inquilinos indecisos, escuchen: se están perdiendo la deducción de los impuestos sobre los intereses y, lo que es más importante, el verdadero potencial de la apreciación libre de impuestos. Cada año que opta por alquilar, generará dinero para un tercero, ya sea que se trate de una compañía de administración de propiedades o de un arrendador. ¿Alquilar durante décadas? En ese mismo tiempo, se podría haber comprado y pagado la totalidad de una vivienda. ¡Ay!

Datos sobre propiedades que necesitan reparaciones

Si está dispuesto a comprar y reparar una casa en mal estado, al menos estará viviendo en una casa que se apreciará en un valor superior al de su compra. Si bien esto no significa mucho de un día para el otro, al momento de la venta, probablemente recuperará la inversión en la renovación y un poco más. Si realiza parte del trabajo usted mismo, o gran parte de este, mejorará aun más las probabilidades de lograr una diferencia abismal al momento de la escrituración. Además, contará con los conocimientos y las habilidades que se necesitan para reiterar el proceso una y otra vez, si lo desea.

Tenga en cuenta los vecindarios prometedores

Will Rogers o Mark Twain dijeron: “Hay que comprar tierra. Va a escasear”. Quien sea que lo haya dicho estaba en lo cierto. El valor real de una vivienda no lo da la casa en sí, sino el lote sobre el cual se construyó. La ubicación, la ubicación y la ubicación son los tres detalles más importantes a la hora de determinar el valor de la propiedad.

Si está dispuesto a ser pionero y comprar una vivienda en un área que se encuentra en proceso de aburguesamiento, podría tener éxito si es paciente. Si está dispuesto a comprar una propiedad que necesita reparaciones en un área prometedora, está mejorando aun más sus probabilidades de éxito.

A continuación, incluimos un ejemplo de la vida real: Hace 20 años, podría haber comprado fácilmente una casa modesta en el área metropolitana (aunque algo exigua en ese entonces) de Virginia-Highland, Atlanta, por menos de USD 200 000. Hay que tener buena suerte para encontrar hoy una vivienda en el área por menos de USD 800 000. En algunas calles, las casas superan bastante el millón de dólares. Los ladrillos o el mortero tienen muy poca injerencia en el valor de las propiedades. La ubicación es el quid de la cuestión.

Hora de realizar erogaciones o, más bien, de sacar rédito

“Cuándo” es una pregunta difícil. La mayoría de las veces, hay que tener en cuenta puntos como los distritos escolares, el traslado hacia el trabajo y desde este, cuánto los hijos, el cónyuge o el perro adoran el vecindario, etc. Si intenta tomarle el tiempo al mercado inmobiliario y encontrar la curva con el mejor valor posible, es muy probable que cometa un error. Ni siquiera los profesionales inmobiliarios pueden estar absolutamente seguros de cuándo una propiedad ha alcanzado verdaderamente su valor máximo.

Si ha decidido tratar su vivienda como una inversión, sería conveniente que verifique su valor, que puede hacer aquí mismo. Conocer los valores lo coloca en una mejor posición para tomar la decisión de conservar o vender cuando llegue el momento. La frecuencia con la que verifica el valor, ya sea pasados algunos años o un período más prolongado, dependerá en gran medida de la economía local y nacional, que nadie puede realmente predecir.

Tenga en cuenta lo siguiente: el verdadero valor de una casa no lo pone otra persona, ni siquiera un tasador. El verdadero valor es el precio de venta final. Si su casa de USD 500 000 se vende a USD 400 000, entonces, no valía USD 500 000. Su meta al vender una viviendas es estar contento con las cifras al cerrar la operación. Es ahí cuando sabe que ha hecho una inversión inteligente.